El martes santo leemos en el evangelio lo que sucede en la cena de pascua que Jesús celebra con sus discípulos, Judas está presente en esta cena aunque ha traicionado a su Señor, pero guarda silencio; Jesús descubre al traidor con profundo dolor, después de ofrecerle un pan, le dice: “Judas, lo que has de hacer, hazlo pronto”, Judas sale para entregar a su Maestro. El desenlace esta próximo y Jesús lo sabe, si le van a quitar la vida es porque Él la ha entregado libremente. (Cfr. Jn. 13, 21-22)
¿Cómo vivir este día?
En este Martes Santo vemos como Jesús es traicionado por Judas y negado por Pedro, uno de sus más íntimos amigos. Es una invitación a pensar en nuestras relaciones personales con Jesús. ¿Cómo estamos respondiendo a las manifestaciones de su amor?
Esta frase del evangelio de Mateo 25, 40, puede ayudarnos a encontrar la respuesta correcta: “Lo que hacen a uno de estos más pequeños, que son mis hermanos, a mí me lo hacen”. Sí, la respuesta al amor que Dios nos tiene, está en el servicio y el amor que tengamos hacia los hermanos más necesitados. Que en este día podamos comprender a fondo esta verdad y decidirnos a vivirla.
Es también un día en el cual podemos acercarnos al sacramento de la reconciliación y a personas con quienes estamos distanciados.
